viernes, 19 de julio de 2013

Guerreros de terracota y Gran pagoda del ganso


El día de hoy lo hemos dedicado a visitar los guerreros de terracota.

Desde la estación de autobuses de Xian, pasando el parking, se puede coger el autobús 306 que cuesta 7 CNY. Los demás autobuses,son de tours organizados. Cuando llegamos, había una fila de por lo menos 400 personas pero en menos de 1 hora, estábamos cogiendo el bus. Los taxistas intentan hacer su agosto cobrando 400 CNY por un trayecto, 600 por ambos...y no aceptan regateo. Pues eso, en bus que nos fuimos. El autobús también hace parada en las termas de Huang Shi pero para eso,tenéis que disponer al menos de 5 horas en total.

El conjunto de los guerreros 兵马俑 está considerado "Patrimonio de la humanidad" y "Maravilla del mundo". Si podéis, id temprano por la mañana. Si no, hacer fotos sin gente es bastante complicado. El orden para visitar las salas que os recomendamos es 2,3,1 porque la 1 es la más grande, dónde está el ejército. Os decimos que la historia sobre los guerreros es importante.

Este ejército se construyó por orden del unificador de China, para proteger sus tesoros. Cuando acabaron de construirlo, enterró vivos a los obreros para que no desvelasen donde estaba el tesoro.

Tanto los guerreros como los caballos y objetos desenterrados, tienen un nivel muy alto de detalle. Se aprecian las armaduras, los cascos, los dedos y hasta las cejas. Todavía siguen excavando en las fosas 1 y 3.La 2,es sala de mando de las dos anteriores.

Tardamos 2 horas y media en verlo y nos fuimos a comer dentro del complejo. El merchandising que hay dentro es exagerado y nunca pensamos que de los más de 10 restaurantes que había dentro, fuéramos a entrar en el caro. No digo el más caro, porque os he contado varias veces lo barato que escomer en China pero nos tangaron bien bien. Si yo hubiese hecho caso a mi intuición, nos habríamos marchado. Justo ya habíamos pedido, y dos familias empezaron a discutir con una de las jefas del restaurante. Lo que entendí me dio pistas pero no hice caso así que allí nos quedamos y pagamos 18 euros por 2 platos y una jarra de té. En China, en cualquier otro sitio, habríamos pagado por lo mismo, 4 veces menos. Error: la carta, venía sin precios así que como en cualquier sitio: mirad los precios antes!!

Después del engaño, nos fuimos al bus y tuvimos la suerte de poder visitar en Xian la "Gran pagoda del ganso". Para llegar, jaleo de nuevo. Hay muchos autobuses que salen desde cerca de la estación de trenes,pero ninguno era el nuestro. Caminando y persiguiendo al bus corriendo detrás suyo para ver donde tenía la parada, conseguimos cogerlo.

La gran pagoda es un conjunto de templo de budistas que aún siguen en activo. Los jardines son muy bonitos también. Para subir a la pagoda,hay que pagar 30 CNY más adicionales a la entrada. Desde arriba, suponemos que habrá vistas bonitas pero también las hay desde la torre de la campana y el tambor :)

Tardamos una hora y media en verlo.

Despues, cogimos el bus y al centro a terminar de hacer reservas.
No recuerdo si os he contado cómo son aquí los ciber o como ellos llaman, 网吧 Wang ba pero es historia aparte. Son salas llenas de jóvenes y hasta algún matrimonio con el bebé por allí corriendo ,enganchados a vídeo juegos de guerra. Lo peor, es la suciedad del sitio. Colillas, ceniza por las mesas, asientos rotos... parece que la guerra del juego se libra en la sala. Es pa verlo, la verdad, pero la idea de ciber aquí no es la nuestra.

Después de reservar hoteles y vuelos para los siguientes días, nos tocó otra caminar para poder cenar a las 22:15. Toooodo cerrado. Hasta el Macdonalds. Así que andando, de vuelta al centro hasta encontrar uno abierto 24 horas al lado de la torre de la campana.

Agotados, llegamos casi a las 12 al hotel. Mañana nos vamos a Chengdu, provincia de Sichuan.

lunes, 15 de julio de 2013

Xian: ecuador de nuestro viaje

Anoche llegamos a Xi'an. El hotel es una pasada. La verdad que es increible que cobren lo mismo prácticamente por los albergues que por los hoteles. Vamos cogiendo según nos conviene por la zona o el encanto del sitio.

Xi'an es una ciudad muy grande y queríamos estar cerca del centro. Aún así, hoy hemos pateado desde las 10 menos cuarto de la mañana y hemos conseguido llegar al hotel de vuelta a las 10 y cuarto de la noche. Digo hemos conseguido porque encontrar cualquiera de los buses que queriamos ha sido tarea difícil y los taxis iban completos. Al final, llegamos tras caminar otro trecho en varios sentidos. No sería más fácil poner plaquitas con los nombres de las calles y los números en cada local?? Pues no, la intuición debe decírtelo :)

Nuestro hotel se llama "Xi'an Inn City Center" y está en Bei Da Jie 北大街 99号. Lo recomendamos 100% .Lo reservamos como los demàs a través de Ctrip y la verdad es que si hay algún problema con la reserva, te llaman y te buscan otro. Muchos hoteles no admiten extranjeros porque no tienen la cualificación oficial para ello aunque hables chino y también otros muchos sólo admiten pago en efectivo o con tarjeta de un banco chino o Union Pay. En este, en concreto, aceptan VISA. 
De todas maneras, os diremos que por lo general,los albergues no cobran fianza pero los hoteles sí de unos 300CNY (unos 40euros) que luego se recuperan si todo està en orden y que tanto albergues como hoteles piden el dinero de la reserva total en el momento del check-in.

Si venís como nosotros, sólo con el primer hotel y váis cogiendo el resto sobre la marcha, os recomendamos que os traigais un portátil, notebook o similar porque los hoteles tienen cable pero no wifi. Los albergues sí tienen wifi.

El desayuno del hotel es chino y occidental!!Siii,té con tostada!! Por fin!! nada de empanadillas o tallarines también para desayunar!!

Y tras el desayuno compartiendo mesa con unos rusos, nos vamos a ver la torre de la campana y del tambor. Ambas anunciaban el amanecer y el anochecer respectivamente en el S.XIV. Ambas fueron restauradas en el XVIII. Dentro hacen un espectáculo de locales tocando las campanas a las medias hasta las 16:30 y en punto los tambores en su torre.

Después de las torres, fuimos al barrio musulmán de la etnia hui de China. El barrio impacta por varios motivos. Entre ellos, hay un bazar que te recuerda estar en Túnez. Eso sí, prácticamente todos los puestos tienen lo mismo. Hay que regatear y os perseguirán.
La otra cara del barrio musulmán, son puestos de comida sobre todo de especialidades locales como los tallarines fríos con salsa de sésamo, las brochetas de carne y unas tortas fritas rellenas de verdura o de carne muy especiadas y ligeramente picantes. Yo comí esto último y estaba muy rico.

Peero hay que tener mucho estómago para comer en el barrio musulmán; cocinas llenas de grasa, aceite y caldos tirados por el suelo de las calles, carne cruda en la calle con moscas revoloteando...
En fin, Ángel comió en el Kentucky y yo le eché valentía y comí la carne especiada dentro del pan frito. La verdad, me supo muy rico y os recomiendo que vayáis a comer allí si vais a Xi'an. Es gastronomía local y eso siempre merece la pena.
Además, es curioso ver a la etnia hui con pañuelos en la cabeza y prendas musulmanas.

Fuimos a la gran mezquita donde los niños aprende a leer el Corán en verano y paseamos por la muralla. Las bicis se alquilan dentro de la muralla por 40 CNY los 100 minutos. Habiendo pagado 5 CNY por el día entero en Pingyao, deducid lo que pensamos :)

La pagoda del Gran ganso está a casi 2km de la parada de metro 小寨街xiao zhai jie en la línea 2 (unas 4 paradas desde la torre de la campana) .Si no, hay varios autobuses que paran en la plaza de la pagoda como el 610,608,609,15...pero preguntad directamente porque no es fácil localizar el recorrido. La pagoda es preciosa desde fuera (mañana intentaremos ir porque cierran a las 19,30 y nos ha dado tiempo hoy). La historia de este templo budista es muy bonita pues dentro están guardados los sutras que se trajeron de la India. 
El parque en el que está es precioso. Tiene árboles con luces, personas volando cometas con carriles muy largos que apenas se ve dónde está la cometa,niños que caminan con zapatos que al pisar suenan como patitos de goma, gente sentada en los bordillos de las fuentes, ancianos jugando al ajedrez chino...

De vuelta al hotel, agotados y con hambre, hemos entrado a un  burguer king; sí,sí,burguer king real. Mi estómago necesitaba algo occidental y allí que fuimos.

Mañana tocan los guerreros de terracota 
兵马俑 bing ma yong y  esperemos que nos dé tiempo a la pagoda del gran ganso. 

Pingyao-Xi'an. Un día para el recuerdo

Recién levantados, lo mejor ha sido el primer bocado de desayuno occidental: Un café americano y un bollito con mermelada de fresa por dentro, mmmm... ¡qué pasada! Y es que, jamás pensamos que podíamos echar tanto de menos un buen desayuno 'made in Spain'.

Ya en plena acción, alquilamos las bicis para movernos por el centro histórico y las afueras. Hoy era día de recados y comprillas.

Primero el banco. Miramos el mapa y había varios saliendo de la muralla, pero en ninguno se podía cambiar, aunque sí sacar, y no era nuestro caso. Así que nos aventuramos a buscar uno fuera de la 'burbuja céntrica', en el caos de las ciudades chinas. Bingo.

Segundo, al mercado. Bebida, pañuelos de papel y picoteo, para la empresa más destacada a la que nos íbamos a enfrentar: de 8 a 9 horas en un tren de asiento DURO, ¡nooooo...!
Lo de los pañuelos tiene su porqué: En China no hay papel en casi ningún sitio. En los restaurantes, o no te ponen, que es lo más normal, o te ofrecen toallitas de algodón húmedas y calientes, en los de más postín. En los baños públicos... no hay. Vamos, que tiras de clinex todo el día.


Tercero, de tiendas. Bueno, bueno, bueno... Aquí la protagonista es indudablemente Sandra: qué destreza, qué mano, qué palique... Regateando el precio en tiendas de antigüedades hasta el límite. Mi trabajo era meter aún más presión para que se animase más la cosa. En dos palabras: im presionante.

Ya después, nos fuimos a comer a nuestro hostal, Free Heart. Y comimos de maravilla. La verdad es que la comida de Pingyao tiene ciertos parecidos con la española, en algunos platos, claro.
Además, les pedimos comida para llevar, para comernosla en el viaje.
Lo mejor fue cuando íbamos a pedir la cuenta: el dueño estaba profundamente dormido en una mecedora. Empezamos a toser, reírnos, a hablar en alto... ¡Nada!, que no se despertaba (incluso, tenemos un video que lo demuestra, que ya pondremos cuando volvamos :D) Hasta que hice ruido con un banco de madera contra el suelo y ya abrió los ojos. Bueno este hombre es como el macho ibérico en España, pero en China. Mientras venía a servirnos la comida, a dos metros de nosotros, se tiró un sonoro 'cañonazo'. Y no solo eso, en la siesta descrita antes,  se tiró otro... Y, más tarde por la calle, mientras íbamos a la estación, otro por la calle, sin ningún reparo, alivió su necesidad, entonando una preciosa melodía celestial. Y es que esto junto con lo de eructar y escupir por la calle o en interiores (tren, tiendas, cibercafé...), parece aquí en China de lo más normal y corriente.


La otra parte del día era el tren. ¡Madre mía!, qué escena, qué cara de desesperación teníamos, (ahora nos reimos, claro), cuando nos subimos y vemos todos, absolutamente todos los asientos ocupados, con gente en los pasillos y con las baldas repletas, sin ningún hueco para dejar las mochilas. Claro, lo primero era saber cuál eran nuestros asientos, y ¡toma, la suerte!, que aunque eran 14 y 15 estábamos separados, cada uno a un lado del pasillo. Pero eso no era lo peor, teníamos que echar a los que estaban en nuestros sitios, que los tíos se hacían los remolones como que no entendían nada, pero ¡con Sandra y conmigo iban a dar! Bien solucionado esto tocaba dejar las mochilas, pero ¡¿dónde?! Las puse encima de algunas maletas, pero el revisor me decía que no, que estaban mal puestas, no sabía que hacer ya. Era un espectáculo y encima occidentales... Me arme de paciencia, y con golpes a unos y pisando a otros, moví el equipaje de medio vagón hasta hacer los huecos necesarios. Sudores es poco.
Ya tranquilos y separados, Sandra se hizo amiguilla de un chaval, que se iba a pasar 20 horas en el tren, y de un niño. Niño o demonio, fue bien odiado por Sandra, hasta tal punto que yo pensé que le llegaba a atizar. Pero no había que preocuparse, ya estaba la hermana, que le pegaba unos guantazos impresionantes. Qué pesadilla, menos mal que se bajaron a la hora.
Al rato pudo hacer Sandra un 'change' con unos que venían y ya nos pusimos juntos. Pero antes de eso, yo me pasé como dos horas aguantando los mocos y tos de el de enfrente. Llegué a contar lo que tardaba entre tos y tos: no llegaba nunca a cumplir los veinte segundos.
Pasamos la gran parte del viaje planeando lo que íbamos a hacer en los siguientes días, y jugamos alguna partidita a la Escoba, con cartas. Eh, tela la que se lio al ver que jugábamos con otros naipes. Sandra estaba más atenta de explicar cómo se jugaba que de jugar.
La otra cara de todo esto, algo más amarga, es la imagen de gente sin poder sentarse durante 8 o más horas por haber cogido un billete sin asiento. Es duro ver a la gente, que no pudiendo más del cansancio, se tumben en los pasillos, sobre su equipaje... Dejamos a un par de chicos sentarse para poder cenar cómodos y así estirábamos también nosotros las piernas. Cuando llegamos a la estación tenía al de enfrente con las piernas estiradas hacia mi, y otro que estaba sentado en el suelo con su cabeza apoyada en mis piernas... Graciosa estampa, pero... qué lástima.


Al llegar a Xi'an un muchacho inglés, Max, que viajaba sólo, se unió a nosotros. Teníais que ver el careto que tenía, blanco, tipo mareo, cuando vio la discusión de Sandra, con subida de tono, con los taxistas para que no nos timaran por dos kilómetros. Yo ya estaba preparado para todo: golpes mortales, patadas voladoras, de to'. Pero no hizo falta, el taxista se empezo a reir de como manejaba la situación Sandra y a decir 'ok, ok', que sí, que nos llevaba por menos de la mitad de lo que pedía. Que 'crack' la señorita Sandra, qué genio y qué desparpajo con los idiomas.


Y, nada, ya a las dos de la mañana llegamos al hotel, hicimos el 'check in' y a dormir en una magnífica habitación.

domingo, 14 de julio de 2013

Pingyao y su encanto

Hoy hemos pasado todo el día en la parte amurallada de Pingyao. Es una ciudad preciosa,y la verdad que podría quedarme aquí una semana tranquilamente.

Nos han puesto para desayunar café americano y panecillos de leche con una especia de gelatina amarilla y morada untada que estaba muy rica.

Al salir del albergue,nos encontramos con un grupo de estudiantes chinos que nos empiezan a hacer preguntas,a hacer fotos,a pedir nuestro mail...Estuvimos allí mâs de media hora;parecía que se reproducían.Unos se iban y venían otros.Fue muy divertido.La gente se paraba porque parecíamos famosos firmando autógrafos.

Hemos visitado algunos de los templos a los que nos daba acceso la entrada porque hay más de 18 para entrar con la misma entrada de 120 yuanes y 60 para estudiantes.Como tarjeta de estudiante,yo he utilizado el carnét joven y el Dni.A veces,dudan al ver el chip pero explicando que en España vale para las dos cosas,no hay problema.
Los templos que más merecen la pena son el templo de Confucio y el templo de Huangchen(confirmaré este nombre que no estoy segura). 
Este templo,es taoista y hay que tener mucho cuidado porque dentro hay una sala con dos monjes que muy amablemente te dicen en inglés que vayas dentro.Te hacen una ceremonia con el incienso y mucha palabrería tipo conjuro y te dan un librito para que abras tu destino.Te desean buena suerte y todo esto por el módico precio mínimo de 100yuanes;10euros más o menos,la gracia. La cara tonto que se te queda ni os la cuento,jeje.Y digo mínimo porque apuntas tu nombre y país en una lista,con la contribución que haces,y había holandeses que habían pagado unos 50 euros.En fin,avisados estáis :)

Luego vimos otras casas con sus patios como la casa de comercio,el primer banco de chino,la casa de la armada...todas muy grandes.Cuando llevàbamos unas 7,lo dejamos porque ya no podíamos más.
No ha parado de llover más que 10 minutos en todo el día y por la noche jarreaba.

A las 6,Ángel se ha ido al albergie a descansar y yo a darme un masaje chino.Por 68yuanes(casi 7euros),me han dado un masaje de 75minutos de todo el cuerpo y me han lavado los pies con unas infusiones de medicina china. Eso sí,si os pensáis que el masaje era relajante,para nada. Enérgico,enérgico,vamos que había ratos que me dolía y todo :) Como nueva me he quedado,pero otra vez,me hago uno de pies y listo :)

Seguimos sin agua caliente en la ducha así que tras decirlo en recepción,conseguimos agua caliente que cae en 4 hilillos.Bieeenn,conseguido :)

Por la noche,cenamos burro y noodles redondos en una cesta con verduras y picante. A las camareras les debí hacer gracia y se hicieron fotos conmigo.

Mañana es nuestro último día en Pingyao y a las 16:35 cogemos el tren de 8horas y media en asiento duro(lo hemos intentado de varias maneras y nada,para ir a Xian no hay tren cama o no queda hueco).

A ver qué tal resistimos... :)